En busca del familiar
Escrito por Slishbromfurkonfeldtrimtrig Loosenut
A veces me pregunto por qué escogí ser un brujo en lugar de mago. Las montañas nevadas de Dun Morogh y las llanuras de Loch Modan invitan a reflexionar. En cualquier caso, poco más se puede hacer allí.
Conozco algunos gnomos magos que frecuentan la posada de Stormwind. Seguros, pagados de sí mismos. Hasta los novicios te miran con ese aire de superioridad que parece querer decir «yo, en tanto mago, siempre seré superior a cualquier brujo».
Hijos de puta. Todos.
Sin embargo, por mucho que me pese, hay algo que los magos y los brujos tenemos en común: los familiares.
Permítidme que os ilustre, oh amable lector de mis memorias. Permitidme que ponga un poco de luz en vuestra miserable ignorancia.
Un familiar es un espíritu menor que obedece los designios de su amo, mago o brujo. Estos espíritus menores tienen la forma de animales domésticos, y suelen realizar tareas, um, domésticas. Suelen ser buenos espías, porque a fin de cuentas, ¿quién va a reparar en un gato que merodea por la noche en los recovecos de un castillo?
Hace dos noches, mientras cumplía mi enésimo recado para un enano hijo de una jabalina sebosa, maldita sea su raza, me crucé con una atractiva gnoma que estaba completamente bebida en plena calle, en el distrito comercial.
Parecía tener problemas, ya que uno de los guardias le estaba increpando para que fuera a dormir la mona a otro lugar más discreto. Los humanos, siempre tan rectos... Qué asco.
Decidí ayudarla. Pero no os confundáis, mi caro lector. No lo hice porque me importara un ardite la gnoma. Lo hice porque junto a ella caminaba un pequeño gato blanco al que identifiqué al punto como un familiar. Un espíritu felino tiene algo en la mirada, una inteligencia astuta y traicionera. Justo como a mí me gusta.
Sin dudarlo me acerqué al guardia, al que convencí para que me dejara ocuparme de la gnoma. En cuanto me vio arrugó su aristocrática nariz, porque, ¿qué puede haber peor que un gnomo alborotador?
Exacto. Dos gnomos alborotadores. La fama de nuestra raza nos precede.
Me llevé a la gnoma a un rincón discreto y me dispuse a sonsacarle lo que quería. Puedo ser terriblemente encantador cuando me viene en gana. O cuando me conviene.
- Buenas noches, bella dama. ¿Cuál es vuestra gracia?
- (*hic*) Mi nnnombrrre es Vizz, apuesto caballero. ¡Jijijijijiji!
Totalmente borracha. Bien, así sería más fácil.
- Mi dama, ¿podríais decirme de dónde habéis sacado este... gato? Es muy bonito.
El gato no dejaba de mirarme con sus ojos totalmente negros, producto de sus pupilas dilatadas.
- Er... Primerrrrro be (*hic*) Er... ¡Bebed conmigo!
Empezaba a exasperarme. En fin, si tenía que beber con ella, así fuera. Vizz me pasó un pichel de un brebaje chispeante que no reconocí. Al menos no parecía la típica cerveza enana, causante de la estupidez congénita de toda esa raza. Es mi teoría, por cierto.
Me bebí el pichel de tres tragos. Entonces empezó la juerga.
Verás, mi queridísimo lector, no estoy acostumbrado a beber. No soy un maldito enano, borracho desde la cuna, así que no suelo nublar mi mente con ningún tipo de brebaje. Mi cerebro tiene que funcionar como un reloj para poder controlar a mis pequeños demonios.
Lo malo es que mi mente empezó a funcionar como un reloj desfasado. Mi vista se nubló de repente y empezó a darme vueltas todo como si estuviera montado en un tiovivo.

A partir de ese momento ya no pude articular correctamente dos palabras seguidas, y mucho menos preguntarle por el origen del familiar. Todo lo que ella acertaba a repetir era «¡me lo ha dado mi jefe de clan!». Sin embargo, no sé si se refería a la malhadada bebida o al familiar.
La cosa no mejoró mucho cuando me tomé el segundo pichel. Al final estábamos montando tal escándalo, cantando canciones obscenas que yo no creía conocer, que un centinela apareció y nos echó a patadas sin más contemplaciones para que durmiéramos la mona en el canal. Y cuando digo en el canal, quiero decir EN el canal. Dentro. Del agua.
Al final, si tenerlas todas conmigo, dediqué una reverencia a Vizz, que seguía muerta de risa, y me dirigí dando tumbos a la posada para intentar que se me pasara la kurda.
De todas formas mi mente no estaba tan nublada como para no acordarme del nombre del clan de Vizz: The Chalice of Light.
Recordaré ese nombre y averiguaré cómo conseguir mi familiar. Ese será mi objetivo.
Ahora discúlpame, mi entrometido lector. Tengo una espantosa resaca.

Ad astra referenció
Contribuyendo a la Wikipedia
...a href="http://www.wow-europe.com">World of Warcraft) que versaba sobre la búsqueda de un familiar. Y no me refiero a un pariente de Slishbromfurkonfeldtrimtrig Loosenut...
1 Junio 2006 | 11:26 PM