Escrito por Khondor Tharauman
Chok’sul. Ese era el nombre del líder de las bandas de ogros que aterrorizaban el norte de Loch Modan. Ese era el nombre el ogro que nos había obligado a mí y a Telperiën a huir para poder sobrevivir. No me gusta tener cosas pendientes, no lo soporto. Había llegado la hora de la venganza.
A través de los canales de comunicación de Circonio, la sociedad a la que ahora pertenecía, descubrí que el poderoso sacerdote elfo nocturno llamado Tazar se encontraba en las proximidades de Loch Modan. Ante esta gran oportunidad, solicité su ayuda para mi tarea y emprendí el largo viaje de regreso a Loch Modan. Estaba convencido que este viaje valdría la pena.
Me encontré con Tazar en el pequeño poblado élfico que hay en Loch Modan, no lejos de la base de los ogros. Tazar llegó montado en un portentoso felino de piel oscura, con unos colmillos tan largos como mi antebrazo. El sacerdote rebosaba poder. Un aura oscura rodeaba todo su contorno. Era una de las presencias más amenazadoras que había visto nunca. Me alegró que estuviera de mi parte y no contra mí.
Ninguno de los dos habría podido sobrevivir en el cubil de los ogros si hubiéramos intentado entrar por separado. Pero juntos resultamos imparables. Yo cargaba frontalmente contra los ogros y hacía todo lo posible por centrar su atención en mí, mientras que Tazar me protegía con sus encantamientos curativos y remataba a los ogros con rayos de poder oscuro.
Si los ogros hubieran atacado directamente a Tazar probablemente hubiéramos perecido. El sacerdote no era un experto en combate cuerpo a cuerpo y difícilmente podría haberse defendido de la gran cantidad de ogros que nos atacaban. Por tanto resultaba vital que me asegurara de defender a Tazar, no sólo atacando a los ogros sino también insultándoles, humillándoles y, en general, provocándoles lo suficiente para asegurarme de que me convertía en su principal objetivo. No importaba lo larga que fuera la lucha y que mis golpes fueran menos efectivos, ya que el poder curativo del sacerdote podía defenderme en caso de necesidad.
Entramos en la cueva de los ogros como un vendaval y arrasamos con todo lo que se puso en nuestro camino hasta que encontramos a Chok’sul y sus dos guardaespaldas de élite. En ese momento, Tazar hizo otra demostración de los grandes poderes oscuros que domina. Concentrándose, Tazar fue capaz de entrar en la mente de uno de los guardaespaldas y obligarle a atacar a su jefe. Chok’sul y su otro guardia no tuvieron más remedio que responder al ataque y acabar con él. Ahora ya éramos dos contra dos.
Cuando los ogros se dieron cuenta de lo que había pasado y repararon en los intrusos, cargaron con toda su rabia. Usando mi escudo, detuve la embestida del primer ataque y comenzamos el combate. A pesar de la fuerza de mi enemigo, notaba que Tazar me protegía y evitaba que sufriera graves daños, al mismo tiempo que apoyaba mi ataque con sus mortíferos hechizos. Como no podía ser de otra manera Chok’sul cayó ante nuestra fuerza combinada.
A mis pies yacía el ogro que antaño me hizo huir. Ni que decir tiene que me sentí mucho mejor, a parte de que podría obtener una suculenta recompensa por parte de los enanos que vivían en las proximidades. También imagino que Telperiën se habrá alegrado al saber que esta mala bestia es ahora pasto de los carroñeros. Mi asociación con Circonio comenzaba a dar sus frutos.

Vaya... Chok’sul esos malditos Ogros no hacen mas que crear problemas...
Habiamos tenido reportes de que un clan de ogros llamados a si mismos como Mo'grosh habian establecido su residencia al noreste de Loch Modan con su lider Chok'sul a la cabeza.
Ya iba siendo hora de que alguien se ocupara de esos indeseables, habia tenido noticias de que ya habian atacado el pequeño pueblo de Thensalmar y hacian intransitables la presa de Stonewrought y la excavacion enana, probablemente para robar, muy propio de esos ladrones carniceros.
Mi enorabuena, habeis contribuido a la seguridad de nuestros amigos enanos del norte, alzo mi martillo en vuestro honor.
Que la luz sea contigo!
Un extraño rumor me ha llegado por parte de un enano procedente de Thelsamar. Al parecer, hay quien asegura haber visto recientemente a Chok'sul. Y sin embargo yo lo dejé muerto y bien muerto.
¿Será posible que el muy canalla nos haya engañado a todos? ¿Acaso sólo maté a un subalterno mientras el verdadero Chok'sul se ocultaba en otra parte? Si ese es el caso, no creo que vuelva a asomar la cabeza en mucho tiempo, ya que el número de miembros de su banda de ogros ha disminuído considerablemente.
Pero si vuelve a aparecer, lo estaremos esperando. No tendrá ninguna oportunidad mientras los combatientes de Circonio, La Orden del Martillo Celeste y otros miembros de La Alianza estén preparados para combatir a nuestros enemigos comunes.